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¡20 años en la OTAN! Misiones internacionales en Los Balcanes, el Golfo Pérsico, Afganistán… y también 29 soldados muertos

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El Ejército Checo tiene hoy problemas para atraer a los reclutas, no alcanza a las metas anuales

Praga (Televisión Checa. E15) – En marzo de 1999 la Rep. Checa ingresó en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN y los cambios más visibles desde entonces están en la plena profesionalización del Ejército Checo y en que miles de soldados han pasado por las diferentes misiones, sea en Los Balcanes, en el Cercano Oriente. Han pasado también a aprender a tener iniciativa, capacidad de actuar independientemente y a comunicad con la opinión pública. Pero, también el período ha dejado 29 soldados muertos. Es importante recordar que ya desde la caída del comunismo, en noviembre de 1989, los soldados checoslovacos empezaron a hacer méritos con Occidente y participaron, por ejemplo, en la operación “Tormenta del Desierto” así como en la misión UNPROFOR en la ex Yugoslavia.

Los países de la Alianza cuando aún no se abrían al ex bloque comunista, al “Este”…

            Recordemos que la Rep. Checa se convirtió en miembro de la Alianza Noratlántica el 12 de marzo de 1999, junto con Hungría y Polonia. Fueron los primeros en entrar del fallecido bloque del este comunista. La invitación la recibieron en la Cumbre de la Alianza realizada en Madris, en 1997. En esa oportunidad Eslovaquia no fue invitada, vivía la época del llamado “Mechiarato”, es decir el Gobierno duro del entonces primer ministro Vladimír Mečiar. La invitación les llegó hasta el año 2004. En la Rep. Checa se realizará hoy 12 un festejo especial, en el Castillo de Praga, en el que participarán los presidentes de los cuatro países miembros del Grupo de Visegrado.

Lo básico, hacer profesional al Ejército

El ex comandante del Ejército Checo y ex jefe del Comité Militar de la OTAN, el gral. Petr Pavel, considera que uno de los momentos más importantes en los últimos 20 años es la cancelación del servicio militar básico, desde enero del 2005. “La profesionalización influyó fundamentalmente la apariencia del Ejército e incluso cómo iba a ser percibida por la opinión pública”, añade el militar.

            Al ingresar el país en la OTAN, el Ejército Checo recibió un derrotero político claro y pudo entrar a una cooperación mucho más abierta con los aliados, compartir experiencias e información. “En caso contrario habría tomado mucho más tiempo hasta que los soldados maduraran y hubieran generado confianza”, comenta el actual comandante del Ejército Checo, Ales Opata, quien ha pasado por casi todas las misiones internacionales checas y anteriores.

            Al nacer la Rep. Checa, el 1ero de enero de 1993, el ministerio de Defensa tuvo alrededor de 132 soldados y empleados civiles. Seis años después, luego del ingreso en la OTAN tenía 78 mil. Tras la cancelación del servicio militar básico la cantidad bajó a 40 mil y a inicios del presente años tiene 33 mil soldados y personal civil. Está previsto que hasta el año 2025 la cantidad de los soldados profesionales deberá llegar a 30 mil y de los empleados civiles a entre 7 y 8 mil. Al mismo tiempo, se promueven las “reservas activas”, de las cuales hay 2 900 personas en este momento, pero se planifica reclutar a 2 100 más.

(c)raespe2019

            En este momento el mayor problema es el incremento de la edad promedio de los soldados profesionales hombres y mujeres. En este momento la edad promedio de los reclutas es de 25 años y la de los soldados de 36. Lo que, frente a los valores óptimos, como 5 y 10 años más.

Las misiones internacionales

La presencia militar más numerosa estuvo en los países de la ex Yugoslavia, en donde se turnaron 18 000 soldados, aún en ese momento checoslovacos. Los primeros llegaron en abril de 1992 es decir meses antes de que se diera la división de Checoslovaquia, iban entre las fuerzas de protección de la ONU y estuvieron acantonados en la parte sur del territorio croata, ocupado por los serbios, en la llamada República del País Serbio. Los soldados checoslovacos estuvieron también en Bosnia Herzegovina, en el marco de las Fuerzas IFOR y después en la misión SFOR.

            Otra presencia importante del Ejército Checo estuvo en Kosovo, a donde llegaro en el año 1999, dentro de la operación de la OTAN “Joint Guardian” y después estuvieron en las fuerzas KFOR. En los 12 años en que hubo presencia militar checa, por allá pasó un total de 16 contingentes militares. En noviembre del 2011 el Ejército Checo traspasó su base a las autoridades locales. En Kosovo, destaquemos, aún existe la presencia de 9 soldados checos en un comando internacional.

            Esa presencia en la ex Yugoslavia provocó en 1999, el mismo año del ingreso checo, el que la clase política tenga que pasar una dura prueba política. A poco tiempo de estar en la Alianza, el Gobierno Checo tuvo que expresar su acuerdo al ataque aéreo contra Serbia y Kosovo. El Gabinete del entonces primer ministro Milos Zeman (socialdemócrata, hoy es presidente), aprobó ese bombardeo de Yugoslavia. Fue el último país de la Alianza en hacerlo.

            La presencia checa en el Golfo Pérsico fue importante para definir la especialización de los militares checos: la participación de la Unidad Especial Antiquímica en la operación “Tormenta del Desierto” (1990 a 1991). Fue la primera misión foránea del Ejército Checoslovaco desde la caída del comunismo. Luego estuvieron los soldados checos en Kuwait, una vez más los especialistas químicos (entre 2001 y 2003) en el marco de la operación “Libertad Permanente”.

            Hacia Iraq fueron, entre 2003 y 2009, más de 2 300 soldados. La presencia en el segundo país empezó en abril del 2003 con los trabajos de los médicos militares y del personal sanitario en Basra (al sur de Iraq), en donde existía un hospital militar. El personal sanitario fue después reemplazado por los policías militares, quienes, en la Base de Shaiba, entrenaron a más de 12 mil policías iraquíes. Los policías checos entrenaron a sus colegas iraquíes en tiro y autodefensa, entrenaron a la Policía de Tránsito Iraquí, participaron en muchos cursos internacionales y ayudaron en el entrenamiento de la Policía de Fronteras y de los Servicios Aduaneros. En el año 2006 traspasaron la Academia Policial a las autoridades de Iraq.

            Hacia Afganistán enfilaron alrededor de 9 000 y aún están allá, llegaron por primera vez en el 2002. En ese tiempo han operado en hospitales de campaña, como resguardo de las unidades y bases, así como realizando protección química. En el período 2008-2013 ayudaron, con el equipo de reconstrucción en la provincia de Logar. Los soldados checos se encargaron del entrenamiento de los soldados y policías afganos. Los especialistas civiles checos ayudaron en esa misma provincia a la construcción de escuelas, hospitales, etc. Ayadaron en la construcción de represas y diques, repararon acueductos.

            En el año 2014 terminó la misión ISAF, pero se mantiene la misión de entrenamiento RSM (“Resolute Support”), donde también hay soldados checos. Mientras que la misión de ISAF fue asistir al Gobierno Afgano y a la comunidad internacional en temas de seguridad donde operaban las unidades de la Alianza, RSM no tiene el carácter de combate y ayuda, principalmente, al entrenamiento, asesoría y asistencia de las Fuerzas Armadas de Afganistán.

En la actualidad, en el Aeropuerto de Kabul está la comandancia checa y también hay policías checos que responden por la seguridad de la embajada checa. También opera un equipo de asesoría aérea, que desde el año 2008 entrena a los pilotos afganos para usar los helicópteros Mi-17. Hasta ahora son ya como 500 los pilotos y técnicos afganos que han pasado los entrenamientos de los especialistas checos.

Pero, encontramos a los checos incluso en la zona del Báltico. Desde el año pasado y en el marco de la presencia “eFP”, decidido en la Cumbre de la OTAN de Varsovia en el 2016. Se crearon cuatro grupos de combate: en Polonia bajo el mando de los EE.UU., en Letonia bajo el mando de Alemania, Lituania bajo el mando de Canadá y Estonia bajo el mando del Reino Unido. Durante la segunda mitad del presente año, además, los soldados checos tomarán parte en el resguardo del espacio aéreo de la zona báltica, en el proyecto “Baltic Air Policing”, con sus cazas supersónicos JAS-39 Gripen (algo que ya hicieron en los años 2009 y 2012).

Encotraremos soldados checos también en Mali, hay como 40, como protección de la misión de entrenamiento de la UE y hay tres más en el comando de la misión de la ONU. En el Sinaí encontramos a 18 miembros de la unidad aérea, con el avión CASA que monitorea el área sobre la frontera egipcio israelí, ayudan con el transporte de personas. Hay también 3 oficiales en la misión MFO. Hay tres soldados checos más en la comandancia británica en la operación somalí ATALANTA y en las Alturas del Golán, en Israel, hay dos. En Bosnia hay 2 oficiales en la comandancia de EUFOR, 4 soldados toman parte en la misión de EUNAVFOR MED, en Sophia, Italia, que se dedica a luchar contra los que contrabandean refugiados. El Ejército Checo cuenta también con 9 observadores en las misiones de la ONU; aparte del mencionado ya en Mali, hay también en la Rep. Democrática del Congo, en Kosovo y en la Rep. Centroafricana.

La otra cara de la moneda, los muertos

Pero, justo en Afganistán es donde el Ejército Checo ha visto la otra cara de la moneda, desde el año 2002 allá han muerto 14 soldados checos, lo que es casi la mitad de todos los muertos en las misiones internacionales. El peor ataque sufrido ocurrió en julio del 2014, cuando la explosión de un aparato improvisado, en los alrededores de la Base de Bagram, mató a cuatro soldados checos, el quinto moriría después en el Hospital Militar de Praga. Los soldados checos regresaron a las patrullas tres días después, y a pocos días de eso, otro soldado checo resultó herido durante una de las patrullas.

El año 2018 es también trágico, el Ejército Checo perdió a 4 de sus hombres. Tres soldados murieron en agosto, durante el atentado de un suicida, sucedió cuando patrullaban los alrededores de la Base de Bagram. Los checos tomaron revancha, en octubre el diario “Gaceta Popular” escribió que un comando especial checo mató a uno de los organizadores del atentado y detuvo a otro. Era información secreta. El mismo día de las muertes de agosto, un grupo de agresores atentó con explosivos a un vehículo blindado, hiriendo a cinco miembros del Ejército Checo. Cindo días después de eso, llegó la noticia que tras un ataque a un vehículo de una unidad checa, en la Base de Shindad, había muerto el cabo Tomás Procházka, del Centro de Cinología Militar de Chotyñ.

Las nuevas amenazas: el terrorismo, la migración, los cibercrímenes

Si a finales de los años 90 la OTAN se concentraba en lo que pasaba en Kosovo, tras los atentados del 11 de septiembre se enfocó en la lucha contra Al Qaida y después contra el movimiento Talibán, en Afganistán. Lo que llevó a los aliados también a meterse en Iraq. Pero, en este momento a todo eso se han sumado más amenazas: la migración, los ataques cibernéticos y la Federación Rusa.

            Opata recuerda que los rusos han empezado a rearmarse de manera muy dinámica, incluidos los misiles balísticos y los recursos para el combate electrónico. Esto hace que el Ejército Checo esté en un período de mayor gasto o inversiones en armas. Aunque las compras no han quedado libres del caos ni de los escándalos, sin olvidar que cambiaban constantemente los objetivos y las presiones políticas. El presupuesto del ministerio de Defensa, tras la caída de los años 2011 al 2016, empezó a crecer para alcanzar tocar esa cota del 2 por ciento del PIB según el compromiso en la Alianza y según presiona el presidente de los EE.UU.

            Va subiendo, pero llegar a ese valor está aún muy lejos. Según los planes del Gobierno será alcanzado al año 2024. Habrá también que trabajar mucho en pulir la estructura del presupuesto de la Defensa, donde crecen y se abultan los egresos obligatorios y las inversiones ni siquiera alcanzan al 20 por ciento del total.

Los países del V4 celebraron sus 20 años en la OTAN

En el marco de los festejos, el domingo pasado en Varsovia se reunieron los primeros ministros y los ministros de Defensa de los países del Grupo de Visegrado (el V4: Polonia, Hungría, Rep. Checa y Eslovaquia), quienes festejaron sus primeras dos décadas en la Alianza. En la ceremonia, el primer ministro checo, Andrej Babiš (ANO 2011), destacó que el aporte para la Rep. Checa había sido la seguridad y el reto al futuro es atajar las amenazas cibernéticas

            Babiš también alertó ante el “antiamericanismo” ya que “sin los EE.UU. la defensa de Europa no es posible”. Los cuatro primeros ministros del V4 concordaron que no ha disminuido la importancia de la OTAN. “El tiempo de la tranquilidad y la paz puede cambiar rápidamente”, declaró el premier polaco Mateusz Morawiecki, para quien la importancia de la Alianza radica en la protección del bloque ante las amenazas rusas.

            El jefe del Gobierno Eslovaco, Peter Pellegrini, no hay otra alternativa comprensible para el bloque del V4 al paso de haber entrado no sólo a la OTAN sino también a la Unión Europea. De no haber ingresado, subrayó, no se habrían convertido en el puente entre Occidente y el Este sino que habría sido presas fáciles. Hay por ahí Estados cuyo interés es “preservar la inestabilidad”. El primer ministro Babiš comentó también que por ahí hay propuestas para crear nuevas agencias en la Unión Europea para la lucha contra las amenazas cibernéticas y la propagación de la desinformación: “Yo, por el contrario, pienso que estas cosas las debe enfrentar también la OTAN, ya que la Alianza debe estar preparada a que el combate en este momento no será sólo con tanques y aviones”.

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            Babiš comentó que el ingreso checo en la OTAN fue el primer paso de importancia que dio el país en la vía hacia la alianza con Occidente, luego de la caída del comunismo. Cinco años después, en ese mismo sentido, se sumó el ingreso en la Unión Europea. Aclaró que en ningún caso esos nuevos miembros pueden ser vistos como polizontes, como arrimados a las estructuras euroatlánticas: “La via hacia la OTAN nos la ganamos con nuestras actividades en las misiones foráneas y en las alianzas y me gustaría expresar mi agradecimiento a todos quienes participaron en eso. Muchos de los actuales oficiales checos participaron sea en la liberación de Kuwait en 1991 y nuestras unidades químicas y hospitales de campaña gozaron de mucha fama. Nuestro generalato actual creció en las misiones de Bosnia Herzegovina, en Kosovo, en los años 90. Desde el inicio en la OTAN fuimos activos y nunca fuimos unos polizones. Nuestros soldados están ya por 16 años en la misión de la Alianza en Afganistán, donde hemos realizado un trabajo gigantesco y sufrimos también muchas víctimas”.             Babiš dejó en claro que si los EE.UU. se repliegan de Afganistán, los soldados checos también lo harán. Así que, la presencia en ese país, su proyección al futuro es algo clave incluso para la planificación de lo que será la estructura futura del Ejército Checo.