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Desaparecerán las cabinas telefónicas

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teléfono público
con la llegada de los celulares, las cabinas telefónicas de uso público han perdido atractivo

Praga – Desaparecerán las cabinas telefónicas. Por decisión del Consejo de la Oficina Checa de Telecomunicaciones (ČTÚ), el año que viene será el último de existencia de las cabinas telefónicas públicas. Debido a que el Estado dejará de seguir subsidiándolas dentro de lo que se ha venido considerando como “servicios universales”. Al perder ese subsidio, el operador O2, dueño de las cabinas, dejará de tenerlas. En la actualidad ha 1 150 en todo el país.

“En caso de que no haya la obligación, tampoco planificamos continuar con ese servicio. Y no sólo por que sigue bajando la cantidad de llamadas sino que representan un monto grande por mantenimiento y por el vandalismo. Sin el subsidio, lo que generan las llamadas ni siquiera alcanzaría a cubrir los costes de mantenimiento y funcionamiento. Así que mejor invertiremos en el desarrollo de servicios que los clientes sí usan”, expresó a la agencia de prensa ČTK la portavoz de O2, Lucie Jungmannová.

Hay que recordar que ya a fines del 2019, O2 canceló 2 750 cabinas telefónicas (teléfonos automáticos públicos), que estaban en funcionamiento de manera comercial y fuera del llamado “servicio universal”. Es decir sin subsidio del Estado. O2 fue desmontando gradualmente las cabinas y los teléfonos, para luego proceder ha liquidarlos de manera ecológica. En este año, O2 mantiene en funcionamiento las cabinas sólo en los municipios o pueblos más pequeños, de hasta 200 habitantes. El Estado ha pagado un subsidio de 9 000 coronas al año por teléfono público.

Habrá que oír hasta al Defensor del Pueblo

El tema de la desaparición de las cabinas telefónicas llegó a conocimiento del Defensor del Pueblo, Stanislav Křeček, quien ya a inicio de este mes dijo que pondría bajo análisis la decisión de ČTÚ. Piensa que una paso de esa naturaleza debe darse después de un profundo análisis. Hay que determinar si, en realidad, ese servicio es necesario y si existe alguna otra forma que asegure la comunicación.

“Entiendo que haya métodos más modernos en la comunicación electrónica y que el público deja de usar las cabinas telefónicas, cuyo funcionamiento es más costoso cada año. Pero, considero que en algunas áreas, como las que no cuentan con la suficiente cobertura de la telefonía celular, e incluso en ciertas situaciones de crisis, los teléfonos públicos siguen contando con su puesto y utilidad. Antes de que sean cancelados deberá verificarse y no quedar duda que el público no los necesita. Que existe una alternativa o si las bases comerciales son lo suficientemente accesibles. No basta con decir solamente cuan costoso es su funcionamiento”, dijo Křeček.