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Descubra la copia exacta del “Sudario de Turín” en el Monasterio de Broumov

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El Monasterio de Broumov tiene aspecto barroco y es reconocido particularmente por tener la copia del Sudario de Turín aunque también las momias de Vamberk de los siglos XVII y XVIII así como el fresco gótico "La Adoración de los Reyes Magos" en el campanario.

Praga – Una copia exacta del extraordinario sudario de Jesucristo, que se guarda en Turín, la podrán admirar en el Monasterio de Broumov, ubicado en la Autonomía de Hradec Králové. El lienzo refleja los contornos del cuerpo de Cristo y según los benedictinos existen en el mundo unas 40 reproducciones y de las cuales esta sería la última conocida.

            La copia al parecer se hizo en el 1651 y llevada a la ciudad de Broumov y los especialistas consideran que es el único ejemplar de esa extraordinaria reliquia en toda Europa central. Las referencias indican que existía un estucho de madera colocado en un nicho en la pared de la iglesia a 12 metros del suelo y que contenía objetos relacionados con el Sudario de Turín.

            Se prensaba que allí podría haber algún pedazo de tela, pero nadie pensaba que se encontraría todo el lienzo, eso fue un sorpresa para todos. Junto con el sudario se encontró en el estuche una carta original del arzobispo de Turín, Julio Cesar, que certifica la originalidad de la copia del sudario.

            Visto de frente no se aprecia gran cosa, pero por un lado se perfilan los contornos del cuerpo de Jesucristo y del otro la espalda. En el centro se encuentra una inscripción  “Extractum ab originali”, es decir: “Extraido del original”.

Cristo Crucificado en el Puente de Carlos

            El sudario tiene exactamente las manchas por quemadura que surgieron en el sudario original en 1532, cuando se produjo un incendio en Chambery, Francia, donde se guardaba antes de pasar a Turín. Los benedictinos checos están convencido de que el sudario estuvo allí guardado durante los 350 años, estaba doblado con tanto cuidado que nadie lo hubiera podido volver a guardar con tanta perfección.

            Los monjes benedictinos dejaron examinar la reliquia por especialistas y después decidieron exponerla protegida por un cristal.   La copia del sudario fue llevada a ese monasterio alrededor del Siglo XV, por el arzobispo de Praga, Matous Ferninand Sobek de Bellenberk (1618-1675) y cuyos restos mortales fueron encontrados en 1994 también en ese monasterio benedictino.