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El fugado exdiputado Wolf se esconde en Paraguay

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La prensa checa, como el servidor "Novinky", refiere sobre el caso del exdiputado Wolf y que sus huellas terminan en Paraguay

Praga (Televisión Checa) – Al parecer, todo apunta a que la Policía Checa ha dado con el ex diputado socialdemócrata Petr Wolf, quien elude el ingresar a prisión. Según los investigadores se esconde en Paraguay. Lenka Sikorová, portavoz policial confirmó a la Televisión Checa que en este momento se coopera con las autoridades paraguayas. Wolf se encuentra “desaparecido” desde el año 2013, cuando debió ingresar a prisión para purgar la condena de 6 años que se le impuesto por estafa en el uso de subsidios.

            “La huella de buscado Petr Wolf termina en Paraguay. El trabajo de la Policía Checa alcanzó su punto máximo cuando comprobamos en dónde se encuentra la persona que buscamos. La Policía local no aceptaron proceder a su detención”, explicó la portavoz Sikorová. Los investigadores checos han solicitado la cooperación judicial internacional y ha pedido que sus pares paraguayos realicen algunas experticias. Sikorová explica que hay que esperar.

            En el año 2006, Wolf se convirtió en diputado socialdemócrata, pero, en junio del 2008 decidió no sólo abandonar el bloque de diputados socialdemócratas e incluso el partido. Pocos días después, declaró que el entonces jefe del ČSSD, Jiří Paroubek lo había chantajeado durante la elección presidencial y lo había amenazado con publicar informaciones sobre descuadres en el uso de subsidios en una empresa donde Wolf aparecía.

            Wolf nunca presentó pruebas de ese supuesto chantaje y, al final, Paroubek presentó una denuncia penal su contra. Wolf continuó como diputado independiente y en varias ocasiones votó con la coalición gobernante, del entonces primer ministro Mirek Topolánek (ODS). Durante una votación de censura, en marzo del 2009, si bien Wolf votó por apoyar al Gobierno, la oposición logró censurar al Gobierno de Topolánek, que cayó justo en el semestre en que los checos tuvieron por primera vez la presidencia rotativa de la UE.

            En ese momento, Wolf ya era investigado por la sospecha de abuso con subsidios estatales por más de 11 millones de coronas que recibió su empresa “UT 2002”, entre los años 2005-2007, de parte del ministerio del Ambiente. Por ejemplo, la empresa pasaba facturas al ministerio por cientos de miles de coronas por estudios científicos que nunca realizó y que, además, eran de acceso libre en la Internet. Más de medio millón de coronas, de esas facturas, fueron para Dagmar Koniariková, que es asesora tributaria de la familia Wolf y no una especialista ambiental, quiere decir que ella nunca realizó ningún estudio científico.

            Las cosas se le complicaron a Wolf, cuando la mano derecha del primer ministro Topolánek, Marek Dalík, intentó que un reportero de la Televisión Checa no transmitiera un reportaje sobre la investigación policial del diputado. El reportero tenía una cámara oculta y lo registró todo. Al final, el reportaje salió mucho más condimentado, la investigación del caso Wolf, evidentemente, no era estándar. Si bien otros intermediaron a favor de Wolf, Dalík fue el único que, grabado, dijo que actuaba a iniciativa del primer ministro. Había que ayudar al diputado en los medios.

            En el año 2012, la Corte de Ostrava declaró culpable a Wolf, por haber estafado al ministerio del Ambiente, del cual recibió subsidios con información mentirosa e imprecisa. En dos proyectos, él y su esposa, usaron 11 millones de coronas, facturando consultas ficticias. El dinero lo usaron para gastos suntuosos. Recibió una condena de 5 años de prisión y una multa de 1 millón de coronas. Tras la apelación, la Corte Superior de Olomouc le subió la condena a 6 años y la multa a 5 millones. A la esposa se le impuso una pena condicionada de tres años y una multa de 1 millón de coronas.             Los esposos terminaron de pagar lo que debían en el año 2013. Sólo que Wolf no ingresó a prisión y la Policía empezó su búsqueda, luego, un juzgado emitió una orden internacional de detención. El ex diputado se defendía diciendo que su caso tenía tintes políticos y se quejó de no haber recibido un proceso justo y que le habían violado sus derechos. Sólo que el Tribunal Constitucional rechazó sus quejas y Wolf ni siquiera prosperó con su pedido de clemencia.