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El premier Babiš explica cómo fueron las negociaciones por los altos cargos de la UE

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El primer ministro checo, Andrej Babiš, salió a aclarar a la prensa nacional sobre cómo fueron, realmente, las negociaciones por los altos cargos en la nueva Comisión Europea

Praga – El propio primer ministro, Andrej Babiš, escribió en su muro de “Facebook” un largo comentario donde explica los detalles de la maratónica sesión de la UE. “Más de 50 horas. Peleamos sobre quién estaría durante los próximos 5 años sentado en los más altos cargos de la Unión Europea. 17 horas al día. Gracias a eso, lo logramos resolver en 3 días y eso es, una vez más, un tiempo récord. Se peleó por muchísimo, sobre el sentido en que Europa iría, sobre qué relación tendrán los más altos jefes de la UE hacia nuestro país. Por ello una pelea tan enconada. Por ello había convocado con anticipación a los demás primeros ministros de nuestra región a Budapest y a Praga, para que negociemos una posición conjunta. Hemos trabajo duro en esto”, explica.

            Asegura estar no solo satisfecho con el resultado, sino más, se siente afortunado de haber conseguido que Timmerman no fuera el jefe de la Comisión Europea, que se le haya dado entierro a ese deseo de usar a los denominados “spitzenkandidaten”. “Hemos derrotado el sistema carente de sentido de los spitzenkandidatos. Y el mismo Jean-Claude Juncker dijo que fue el primero y el último spitzenkandidat en la historia de la UE, y, ojalá, tenga razón. Estoy satisfecho con los nombres acordados, se trata de gente experimentada y creo que entiende no sólo a Europa sino también sobre lo que la Rep. Checa necesita, así como la región de Europa Central y del Este”, indica Babiš.

            Luego le lanza una dura crítica a la prensa; mientras que él regresaba a Praga para dormir, al fin, por un período largo y tranquilo, la prensa escribía. “Me interesaba leer qué escriben sobre nuestro éxito. Una vez más, algunos comentaristas no decepcionaron. Ninguno de ellos estuvo en las negociaciones, no podían. Por supuesto que transcurrieron a puerta cerrada, en donde estuvimos sólo nosotros, 28 primeros ministros y presidentes, el presidente del Consejo de Europa, el presidente de la Comisión y la Alta Representante de la Unión para la Política Exterior. Aún así, los comentaristas lo tenían claro. Exageraban en sus valoraciones y especulaciones. Lo único que se me ocurrió, cuando repasaba sus comentarios, es si habían estado en unas reuniones completamente diferentes a las mías. Ni estuvieron ahí ni fueron testigos de las negociaciones preparatorias del V4, las negociaciones con Donald Tuks, con la canciller Merkel, con el presidente Macron, con el premier Conte y otros. Todo eso transcurrió sólo entre nosotros: primeros ministros y presidente, esto incluye decenas de llamadas y de mensajes sms”, aclara Babiš.

            Ante tamaño error de la prensa checa, el primer ministro pasa a ofrecer una descripción detallada de lo que pasó y de cómo funciona la diplomacia en la práctica y cómo él consiguió, junto a sus colegas del V4 y otros, revertir lo que pudo ser una catástrofe política para la Rep. Checa. Advierte que si bien la Cumbre empezó recién el domingo, ya los primeros ministros del Grupo de Visegrado coordinaban las últimas posiciones desde el viernes, pero, desde el jueves y en Japón, en la reunión del G20, se armó lo que se llamó el “Gang de Osaka”: Alemania, Francia, España y Los Países Bajos con la anuencia de Juncker, cerraban filas para intentar imponer la moción de que lo mejor para todos era elegir como nuevo jefe de la Comisión al “spitzenkandidat” socialdemócrata, al holandés Frans Timmermans. Además, darle al alemán Manfred Weber la presidencia del Parlamento Europeo (popular), el cargo de jefe del Consejo Europeo iría a Bélgica y a Francia el puesto de jefe del Banco Central Europeo.


“Inmediatamente se me ocurrió: 1 alemán y 2 del Benelux y 1 francés, esto en realidad que es un café bastante fuerte”

            “Inmediatamente se me ocurrió: 1 alemán y 2 del Benelux y 1 francés, esto en realidad que es un café bastante fuerte. La única posición de la UE que quedaba libre, según ese acuerdo, fue la del Alto Representante de la Unión para la Política Exterior, que a lo mejor quisieron dejársela al resto de países, que no habían participado en sus acuerdos secretos. Considerando que es el puesto más débil de los cinco y que son 27 los países miembros, si no contamos a Inglaterra, entonces, en realidad que no nos dejaban mucho. Sólo que, aún antes de que empezara el Consejo de Europa el domingo, fue evidente que ese paquete de Osaka no contaba con apoyo. Lo más extraño fue que ni los populares estaban demasiado entusiasmados. Nadie comprendía mucho el cómo y por qué había cocinado eso al otro lado del mundo”.

            Babiš indica que aparte de la Rep. Checa y el resto de países del V4, estaban también en contra del principio de los “spitzenkandidat” Italia, Estonia, Malta, Chipre, Irlanda, Rumania, Bulgaria y Letonia. Ese bloque no entendía de dónde sacaban los socialistas tantas fuerzas en el deseo de hacer que se elija a su candidato y que se use el modelo del “spitzenkandidat” cuando ya el propio Consejo de Europa rechazó en febrero del 2018 ese principio. Desde entonces se dijo, muchas veces, que no aportaba nada bueno a la Unión y que no se avanzaría por ese sendero. Esa posición se confirmó en la Cumbre rumana en Sibiu e incluso en las conclusiones del Consejo de Europa de junio. “Pero, como dice mi colega Vitkor Orban, el spitzenkandidat es como un gato, que no tiene una sino siete vidas y lo volverá a probar y a probar”.

            Babiš insiste en que la posición de los socialdemócratas no daba sentido: no había ganado las elecciones, fueron segundos y habían perdido 32 eurodiputaciones frente a la legislatura anterior e incluso, para el caso checo, la Social Democracia (su socio en el Gobierno), ni siquiera sacó un eurodiputado. “Aún así, el ČSSD cabildeó conmigo para que apoyer a Frans Timmermans, incluso cuando no tienen representante en el Parlamento Europeo. No podía hacerlo por que, por un lado estoy fundamentalmente en contra del principio del spitzenkandidat así como que no estoy convencido ni creo que el Sr. Timmermans pueda mover a Europa en un sentido bueno y que, al mismo tiempo respete y apoye a la Rep. Checa y a toda la región de Europa Central y del Este”.

Lo más importante para Europa Central y del Este fue que Timmermans no sería impuesto como jefe de la próxima Comisión europea

            Babiš indica que el lunes por la mañana aparecieron nuevos nombres: Margrethe Vestager, Kristalina Georgievová, Ursula von der Leyen, Joseph Muscat, Maroš Ševčovič, Andrej Plenkovič. Su elección preferida fue Margrethe Vestagerová, habría sido una excelente jefa de la Comisión, “pero, lamentablemente no la lograron apoyar lo suficiente ni el premier Rutte ni el presidente Macron, quienes negociaban a nombre de la fracción liberal europea y prefirieron concentrarse en sus propios planes”. Cuenta también que si bien Rutte le aseguró a todos los primeros ministros del bloque ALDE que la candidata era Vestager. Pero, en la práctica peleaba con todas las fuerzas por Timmermans, con lo cual bloqueó a Charles Michel a que resuelva su situación política interna. Es decir, una traición. Macron andaba enfocado en poner a Lagarde como jefa del banco central europeo y a Babiš eso ya no le interesaba por que la Rep. Checa no está en la Zona Euroa y quienes votan por ese puesto son los ministros de Finanzas de esa región.

            “A lo mejor entiendes ustedes que se trato de una masacre. El lunes, alrededor del medio día estaba claro que no sería un spitzenkandidat. Los primeros ministros del V4 y yo mismo digimos claramente lo que nos molestaba y pienso que gracias a nosotros, principalmente, a algunos primeros ministros populares y al primer ministro italiano Giuseppe Conte, quien tuvo una intervención excepcional, gracias a eso los grandes Estados abandonaron la batalla. El V4 tiene 64 millones de habitantes, Italia tiene también 65 millones. Esos 130 millones representan más de la cuarta parte de la población de la UE y sus representantes actuaron en bloque”, explica el premier Babiš.

            Luego vendrá la votación, a mediados de este mes, para ratificar a von der Leyen en el Parlamento Europeo. Babiš saca cuentas: hay 751 eurodiputados, así que necesita 376. La Rep. Checa cuenta con 21 y es un bloque no unificado. El bloque popular tiene 182 miembros, de los cuales 5 son checos; es el más fuerte. Los socialistas tienen 153 eurodiputados y ni uno es checo, los liberales son 108, de los cuales 6 son checos. Los primeros ministros del V4 cuentan con 51 eurodiputados (el polaco 27, el húngaro 15, el eslovaco 3 y el checo 6), es decir de los partidos de los cuales provienen. En el Parlamento Europeo no tienen mucha fuerza, una cosa diferente es en el Consejo y ahí han demostrado haber cerrado filas.

            Babiš lamenta que entre los candidatos finales no haya aparecido ni un solo nombre de Europa Central y del Este pese a haber tenido buenos candidatos, como el eslovaco Maroš Šefčovič o elprimer ministro eslovaco Pellegrini y también Muscat. Sólo que los influyentes socialdemócratas los eliminaron. “Y eso es una lástima ya que el Sr. Šefčovič contaba aún el martes con grandes opciones, sólo que, se demostró, era la venganza de los socialistas por Timmermans”.

            “Pienso que eso no molesta mucho. Y lo principal para la Rep. Checa es, lo más importante, tener en el puesto de presidente de la Comisión Europea, que es el cargo más importante, a un candidato comprensible, que no nos haga zancadillas ni divida a Europa. Eso es más importante que defender, a costa de lo que sea, un nombre de Europa del Este entre los altos cargos que no cuentan con tantas atribuciones ni pueda hacer mucho por nosotros. Lo que ahora debemos tener cuidado es que haya balance geográfico al menos en los nombramientos de los vicepresidentes de la Comisión”, subraya Babiš.

            El jefe del Gobierno Checo resalta en su extenso texto algo que es también importante para él: no es la Comisión sino el Consejo el llamado a dar sentido o dirección política. Timmermans era no sólo un “spitzenkandidat” sino también alguien quien, repetidamente, habló y actuó contra los países de Europa Central y del Este, es alquien con posiciones duras sobre la solución de la migración y el multiculturalismo; algo con lo que la mayoría de los países del V4 no está de acuerdo.

            “En los medios leo que por esto el V4 tiene sólo una agenda negativa. Nosotros como la Rep. Checa y el V4 nos esforzamos por unirnos de manera positiva al debate y propusimos incluso a otros candidatos. Sólo que no somos tan fuertes para lograr que ganen, esa es la realidad. El Consejo Europeo, donde están 28 cabezas de Estado y de Gobierno es una institución complicada y no es nada fácil en encontrar consensos. En ocasiones cada uno tiene que ceder, de lo contrario Europa no podría moverse del lugar en el que está”, escribe Babiš y destaca que la región del V4 no jugó a reservarse un puesto para la región, lo que sí deseaba es que quien saliera, al menos la entendiera. “Y en eso la Sra. Ursula von del Leyen es una elección muchísimo mejor que cualquier spitzenkandidat. Esto lo pienso firmemente”.