Inicio Política Nacional Filip insiste: ¡Hay neofacismo en los políticos checos!

Filip insiste: ¡Hay neofacismo en los políticos checos!

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Vojtech Filip KSCM
El líder del Partido Comunista de Bohemia y Moravia, Vojtěch Filip. El KSČM no está en el Gobierno, pero tampoco en la oposición; gracias a su tolerancia ANO 2011 y ČSSD gobiernan en minoría

Praga (novinky.cz) – El jefe del Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSČM) y vicepresidente de la Cámara de Diputados, Vojtěch Filip, confirmó ayer lo dicho al diario militar ruso “Krasnaja zvezda”, donde criticó el retiro de la estatua del marsical soviético Iván Kónev del monumento que tenía en Praga 6. Ese acto lo califica de “criminal”.

Al mismo tiempo, en la entrevista aplaudió la posición del Gobierno Ruso de no forzar a las autoridades comunales en la Federación para autorizar la construcción de monumentos en memoria de los Legionarios Checoslovacos. Aunque lo más fuerte vino cuando dijo que los políticos comunales praguenses son una cuerda de neofascistas.

“No le he dado un escupitajo a los intereses nacionales”

Filip estuvo en el programa dominical de discusión política “Prima Partie”. Ahí también aseguró que con sus expresiones él no le ha dado un escupitajo a los intereses nacionales: “No, no los he escupido. Es lo que pienso y tengo pruebas de eso”. Era la respuesta a una pregunta de su compañero de panel, el vicepresidente del conservador ODS, Martin Kupka. Él preguntó cómo es posible que alguien quien recibe un sueldo pagado del impuesto de todos hable de manera tan ofensiva sobre la Rep. Checa. 

            La entrevista con Filip apareció el viernes en la página web del diario militar ruso. Ahí, Filip aplaude la posición asumida por el presidente Miloš Zeman hacia Rusia y criticó al jefe de la Diplomacia Checa, Tomáš Petříček (ČSSD). El ministro de Cultura, Lubomír Zaorálek (ČSSD), comentó que ha sido una “total falla” personal la de Filip al etiquetar como fachos a los políticos comunales praguenses.

            Zaorálek también condenó la Ley rusa, por la cual se desea castigar a extranjeros, en el exterior, por cosas que hayan hecho fuera del territorio ruso. Para Zaorálek eso recuerda las oscuras prácticas de la URSS a inicio de los años 50. Filip está de acuerdo, condena también esa Ley extraterritorial. Zaorálek le preguntó a Filip por qué no condenó esa Ley en la entrevista con el diario militar ruso. La respuesta fue: por que no me preguntaron sobre eso.

            Filip dejó en claro, en nombre del KSČM, que haber retirado la estatua de Kónev lo percibían como una gran deshonrra, una ofensa y un acto inmensamente bárbaro en contra de quien liberó el campo de concentración de Osvětim y también liberó Checoslovaquia. Hay, además, el acto “de algunos políticos fascistas praguenses, bajo la influencia negativa de la Unión Europea y de los Estados Unidos, que están decididos a intervenir las hasta ahora buenas relaciones mutuas entre las dos naciones eslavas. Y no se avergüenzan de ofender la memoria de los libertadores de Rusia ni de otros países de la ex Unión Soviética”.