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La Iglesia Católica perdió al invertir en hoteles de lujo

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Cristo cucrificado
Cristo Crucificado en el Puente de Carlos

Praga (novinky.cz) – Tras la restitución y arreglo de cuentas con las Iglesias, la Católica entró en los negocios y, hasta el momento, las cosas no le salen bien. Hoy, el Arzobispado de Praga reconoce que se ha dado en la geta al intentar hacerse un espacio en el campo de los hoteles de lujo. Ya en el otoño del año pasado, los economistas y ese Arzobispado acordaron que no seguirían administrando hoteles y que los vendería. El dinero que reciben cada año como parte de la restitución lo colocarán en la construcción de departamentos para arrendar.

            Si bien el Arzobispado de Praga no ha revelado el monto de sus pérdidas, pero sin duda deben ser grandes, dolorosas y empeoradas por la pendemia de la covid-19. Algo que, como ya hemos escrito, golpeó drásticamente al mundo hotelero en Praga. La interrogante es si los hoteles que poseen serán puestos a la venta y a qué precio. “La hotelería se mostró como altamente problemática”, dijo al diario “Právo” el nuevo vicario del Arzobispado de Praga, Jan Balík.

En venta, dentro de unos años

Balík explica las razones de la mala inversión: en varios casos se metieron en unas costosas reconstrucciones y adecuaciones de edificios muy antiguos e históricos y, particularmente, la Iglesia Católica Checa no cuenta con la experiencia ni conocimiento de la hotelería contemporánea.

            Así que el consejo económico de la Arquidiócesis decidió vender el Hotel en Mostov u Chebu. Un apalacete en estilo romántico que compraron hace algunos años y pusieron en reconstrucción. “El manejo de ese hotel no es completamente fácil ya que Mostov está cerca a Cheb y no se consiguie clientera con tanta facilidad. Por eso decidimos venderlo”, explica Balík.

El Niño Jesús de Praga

“Právo” añade que la Iglesia Católica pierde algunas decenas de millones por ese hotel. Lo oferta desde hace medio años a través de la agencia inmoniliaria “Chateau”. Esa compañía no da información sobre cómo va la venta. Desde el Arzobispado, su portavoz Jiří Prinz, es más comunicativo: “Seguimos buscando un comprador. Varios interesados hay por ahí y analizan la propiedad”:

            Claro, la venta puede tomar años, los palacios o palacetes se compran más para uso personal y hoteles en castillos o palacios se vendían ya con mucha dificultad antes de la covid-19. Hoy será todo peor. Otro con futuro incierto es el hotel de 4 estrellas “Chateau Clara Futura” en Dolní Břežany junto a Praga. Un bien que el Arzobispado recibió en restitución y en mala condición. Le puso 250 millones de coronas en inversión y lo pasó a arrendar. Sólo que los administradores no consiguen atraer a ese sitio a una clientela con dinero.

            Sobre ese caso Balík explica que durante la primavera pasada terminaron el lazo contractual con el arrendador. Tienen diferentes ofertas y les toca ahora decidir qué harán con ese bien. El Arzobispado tiene aún el hotel “Panský dům” en Rožmitál pod Třemšínem. Un hotel que funciona sin problemas y la Arcidiócesis se lo quedará. Balík confirma que los economistas les recomiendan invertir en la construcción de vivienda para arriendo.

            No olvidemos que la Iglesia y las diferentes sociedades religiosas reciben cada año 2 millardos de coronas como el pago general por el patrimonio que el Estado no les pudo devolver. Cuatro quintas parte de eso, como 1,6 millardos de coronas, terminan en las arcas de la Iglesia Católica. La mayor parte de las finanzas las colocan en fondos financieros, pero una parte la invierten en bienes raíces. Karel Matysky, economista de la Conferencia Episcopal Checa, dice que la vivienda de arriendo es una apuesta segura: “Es mucho más simple y más segura que administra hoteles, particularmente en esta época de crisis”.

Interior de la Iglesia de Santo Tomás, en la Plaza de la Malá Strana, Praga (c)viviendopraga2019

            Quienes tienen buena experiencia invirietndo en vivienda y alojamiento son los del Obispado de Pilsen. Matyska explica que esa diécesis hicieron inversiones en vivienda para arrendar ya desde la época del obispo Radkovský. Vivienda incluso para estudiantes, un proyecto que avanza exitosamente. Y, como en cualquier inversión, la recomendación es no apostar a una sola cosa; hay que variar, poniendo también dinero en acciones, bonos e inmuebles.

Otro ejemplo está en la Diócesis de Hradec Králové que, bajo la modalidad de socio, invirtió en una casa multifuncional por 670 millones de coronas en el barrio praguense de Karlín. Una construcción donde habrá departamentos, tiendas y oficinas.

La pérdida por la pandemia: 220 millones

Ahora, no todas las inversiones de los obispos han sido de aplauso. Por ejemplo el Opispado de Ceské Budějovice decidió entrar en el negocio de la banca y los bienes raíces. Por lo que, hace un año, metió dinero en una empresa inmobiliaria y en comprar acciones en la cooperativa de ahorros “Artesa”.

            Justo la compra del 9,5 por ciento de las acciones de esa cooperativa da ahorros generó muchas dudas. Todo por que “Artesa” está vinculada con el empresario huído František Savov, aparte de que la Policía Checa la tuvo en su mirilla. Matyska dice que aún no está claro si fue una buena inversión. “La inversión en banca es un paso individual del obispo Kročil. Algo que genera muchas dudas”, acotó. El arzobispo praguense y cardenal Dominik Duka reconoció en carta, la semana pasada, a sus sacerdotes que no iban muy bien las inversiones del Arzobispado Praguense.

            “No puedo ocultar que la situación económica de la diócesis no es la óptima y que es necesario reaccionar a unas circunstancias que cambian y que influye en la financiación de la Iglesia. Algo así como la calamidad del escarabajo come cortezas, o la pandemia del coronavirus y otros. Ni siquiera voy a defender algunas de las no muy bien logradas inversiones de los últimos años. Que no reportan los ingresos que habíamos deseado o de lo que nos habían asegurado”, reporta Duka en su carta. 

En la Catedral de San Vito, está la joya que es la Capilla de San Wenceslao, a través de la cual se llega a las Joyas de la Corona (foto: viviendopraga2019)

            La Iglesia Católica y en particular las Diócesis de Praga, de Ostrava y de Olomouc administran 130 mil hectáreas de bosques y 30 mil hectáreas de tierras agrícolas. Sólo que la coyuntura ha hecho que el precio de la madera haya caído por que hay mucho árbol talado, producto de la lucha contra el escarabajo come cortezas. Desde el 2015 ha caído en un 50 por ciento. El año pasado, las pérdidas de la Iglesia Católica en los bosques, según los silvicultores, superó los 1,2 millardos de coronas.

            Además, la misma Iglesia calculó la semana en 220 millones de coronas las pérdidas por el período de la pandemia. Ese valor incluye la caída de las ganancias de las colectas eclesiásticas, las cancelaciones de los contratos de arriendo de tiendas y departamentos administrados por la Iglesia. Las pérdidas por la taquilla de museos o por el funcionamiento de hoteles y restaurantes.