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La oposición parlamentaria no tuvo la fuerza suficiente para censurar al Gobierno Checo

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pocos quieren darle alguna importancia al puesto conseguido por Jourová

Praga (Ceské noviny) – Por segunda ocasión el Gobierno de Coalición y en minoría del movimiento ANO 2011 y el Partido Social Demócrata Checo (ČSSD), superaron sin problemas la moción de censura que presentó la oposición. La sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados por la moción surgió debido a las auditorías preliminares de la Comisión Europea sobre los conflictos de intereses del primer ministro, Andrej Babiš (ANO 2011). E igual que hace medio año, la oposición no logró reunir los 101 votos necesarios. A favor del Gobierno estuvieron los diputados anistas y socialdemócratas, los diputados del Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSČM), estuvieron presentes en la sala, pero se abstuvieron.

            Tras 17 horas de sesión extraordinaria, la votación quedó emparejada, 85 votos en contra del Gobierno, 85 a favor. La sesión empezó el miércoles por la mañana y terminó la madrugada del jueves. Por la censura votaron los diputados de: ODS, Los Piratas, KDU-ČSL, TOP 09, STAN y los independientes.

            Antes de la votación se produjo lo que la oposición deseaba, una larga discusión, de muchas horas, sobre Babiš. Pero, además también intervinieron varios ministros, quienes se dedicaron ha hacer un balance en el primer año de ejercicio del segundo Gabinete de Andrej Babiš. Entre las 10:30 y las 17:30 horas tomaron la palabra los diputados que cuentan con derecho preferente para hablar (jefes de bloque, por ejemplo). Y sólo después se abrió la discusión al resto; se inscribieron para decir algo más de 20 miembros de la Cámara de Diputados.

            Eso ya era de noche y el debate terminó a la madrugada ya del jueves, a las 03:50 horas. La pura votación tomó 20 minutos y diez minutos más tomó hacer el conteo de votos y el anuncio del resultado. Para la oposición, el resultado es la pura falla del ČSSD, por lo que la pregunta ahora es “¿hasta dónde llega la tolerancia a los escándalos de Babiš?”. La oposición afirmó que está lista a provocar una tercera votación por la censura, cuando avancen los escándalos del primer ministro.

            Jaroslav Faltýnek, jefe del bloque de diputados del movimiento ANO 2011, valoró que en la sesión el Gobierno haya podido presentar su informe de trabajo y acciones tras su primer año de ejercicio. Estima que incluso las intervenciones de los ministros influyeron en el resultado de la votación ya que, evidentemente, la oposición no le sacó partido a todos sus votos.

            Babiš consideró el intento de la oposición por tumbar a su Gobierno como un mecanismo legítimo dentro de la competencia política. Y si bien no entiende a la oposición, cree más que es un intento de desestabilizar a la Rep. Checa. Cree que su Gabinete aguantará los embates y durará todo el período de la legislatura actual. Babiš insistió en que exista la amenaza para la Rep. Checa de tener que devolver el dinero de los subsidios criticados. Acusó a la oposición de aumentar la tensión, busca que la población checa sienta inseguridad y todo esto daña al país.

            Lo más interesante durante la sesión extraordinaria fue la salida de la sala de los diputados del ČSSD. No era por la moción de censura, debían coordinar posiciones sobre los últimos acontecimientos alrededor del ministro de Cultura. Resulta que el presidente checo ha decidido revelarse y no aceptó el pedido del primer ministro Babiš para hacer los cambios de ministro como se lo pide su socio socialdemócrata. Esto es un problema aún más serio que los conflictos de intereses del premier. Los diputados socialdemócratas han decidido condicionar su permanencia en el proyecto de la Coalición gobernante con la solución del problema y no más allá de este mismo mes.

            Si esto no ocurre, la semana que viene el ČSSD convocará a sesión extraordinaria de su presidencia para determinar qué hacer. El presidente Zeman, recordemos, se reunió ya en esta semana con el candidato socialdemócrata a ministro de Cultura, Šmarda, el martes, pero no dio a conocer qué hará. El miércoles, el presidente dijo que tomará una decisión hasta después de reunirse con el líder socialdemócrata, Hamáček, para hoy jueves.

            ČSSD sopesa el poder pedirle al primer ministro que si el presidente sigue dando excusas y no cumple con su obligación constitucional, inicie una demanda administrativa por competencias. El presidente Zeman tiene en su poder desde fines de mayo pasado la propuesta del premier Babiš para el cambio de ministro de Cultura. En un primer momento el presidente no aceptó la renuncia del ministro Antonín Stañek, por que se la presentó directamente y, en ese caso, no está obligado a aceptarla.

            Hamáček le aclaró a la agencia de prensa ČTK que las relaciones con Babiš por este caso estén al nivel de ultimátum; pues, estima que el presidente lo que muestra es deseo de negociar, no de oponerse a nombrar a Michal Šmarda. Pero, algo debe pasar al interior de la Social Democracia, pues uno de sus vicepresidentes, Ondřej Veselý, declaró a la prensa que habían pedido a los partidos de oposición que no apoyen el suspender la sesión por el voto de censura al Gobierno. Para ver cómo se desenvuelve el problema Zeman – ČSSD. Pero la oposición no aceptó ese pedido, e incluso el propio Hamáček desmitió ante el plenario de la Cámara que ellos hayan pedido algo así.

La confusión dentro del bloque socialdemócrata

El vicepresidente socialdemócrata, Ondřej Veselý, fue quien dijo que el presidente del ČSSD, Jan Hamáček, le escribiría al primer ministro Andrej Babiš, para que presente una demanda por competencias en contra del presidente Miloš Zeman. Si no nombra al nuevo ministro de Cultura hasta el domingo 30 de este mes. Veselý aseguró que eso fue lo que el bloque de diputados socialdemócratas había aprobado.

            Hamáček aclaró poco después que nada de eso había sido aprobado dentro del bloque, pero que sí fue una de las posibles reacciones que se pusieron sobre el tapete acerca del problema ocurrido. Sólo que Veselý fue más allá y dijo que si ni el presidente nombra al ministro como se lo ha pedido el premier y si Babiš tampoco tiene preparada una demanda administrativa contra Zeman, estaremos en una situación fuera del marco constitucional y en ese caso la Social Democracia debería tomar una reacción adecuada.

            Antonín Stañek es ministro desde junio del año pasado y presentó su renuncia el 20 de mayo de este año. Decidió renunciar tras los problemas que produjo su decisión de cancelar a los directores de la Galería Nacional de Praga y del Museo del Arte de Olomouc. En su renuncia puso que no se iba por voluntad propia, sino por que Hamáček lo forzaba a ello. Zeman rechazó aceptar su renuncia diciendo que es mejor esperar a ver los resultados de las dos denuncias penales que puso contra los directores cancelados.