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Según Constantin Kinský los checos son muy pragmaticos

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Conde Constantin Kinský

Praga – Los checos son muy pragmáticos, lo que les impide volar, dice Constantin Kinský

El primogénito de Radoslav Kinský y la princesa georgiana Thamara Amilakvari, prima del ex ministro de Relaciones Exteriores Karel Schwarzenberg, nació en 1961. Creció en Francia, vivió en Escocia y regresó a la República Checa en 1997. En una oportunidad le dijo a la prensa:”Me siento checo, francés y en parte georgiano”. El conde Constantin Kinsky. “Heredé las raíces que lo definen. No se trata solo de Francia, donde nacío, también heredo la cultura de su padres. El todavia no ha visitado el lugar natal de su padre Georgia. Constantin Kinský en una entrevista con Flowee, hablo sobre los checos, En la entrevista afirmó que la sociedad solo puede cambiar a través de las mujeres. “Los hombres estamos resolviendo problemas mediante la guerra y estamos acostumbrados a ir en una sola dirección. Valores como la libertad, la estabilización y la apertura social son más naturales para las mujeres que para los hombres …

Todos tenemos un lado masculino y femenino

Para Kinský Cada uno de nosotros tiene un lado masculino y otro femenino, que se complementan y crean el carácter del individuo. Entonces el hombre es en parte hombre y mujer. La segunda cosa es que si revisamos la historia, encontraremos que ellas son los motores del progreso. Pero los inventos y el desarrollo fueron la nobleza.

Según el conde, el modernismo o el interés por el desarrollo contemporáneo no es una cuestión de clases sociales. Al igual que ver a la “nobleza como elitesca” es un estereotipo. Para él, el individuo debería debería aprender a vivir sin estereotipos. Por eso es enemigo de las dictaduras, porque para él se basan en se basa en estereotipos.

No hay que arrepentirse del pasado

Kinský también dijo que nunca deberíamos arrepentirnos de lo que sucedió en el pasado. Lo que fue, fue, necesita seguir adelante. Así que es bueno aprender, pero es importante no estar limitado por el pasado. Desde un punto de vista humano, destacaría las cualidades que nos unen y relacionan con el arte de la convivencia. Tanto los checos como los franceses tienen sentido del humor, son hospitalarios y no tienen tanto respeto por las autoridades. Además del arte de la convivencia, en las dos naciones pueden complementarse bien.

Palacio Kinský, Plaza de la Ciudad Vieja, Praga
Los Kinský son una familia de profunda y antigua tradición en las tierras checas. Uno de sus palacios más conocidos está en la Plaza de la Ciudad Vieja y aloja hoy a la Galería Nacional de Praga

El pragmatismo no le permite a los checos tener grandes planes

Para él checos son una nación de ingenieros y pragmáticos. El pragmatismo no les permite para tener grandes planes y, a veces, son demasiado modestos. Los franceses, en cambio, pueden soñar más, tienen un sentimiento de marketing y servicio al cliente. Sin embargo, cuando una persona vuela por las nubes, hay que bajarla de inmediato. Hay al menos quinientas empresas de origen francés en la República Checa y a todas les va bien. Entre otras cosas, porque saben combinar el talento de los checos con el de los franceses.

Constantin Kinský nació y vivió en Francia durante mucho tiempo, pero luego decidió mudarse a Bohemia, donde ahora administra no solo un castillo, sino también las tierras circundantes, incluidas 5.700 hectáreas de bosques en su mayoría de abetos. Como terrateniente también ha opinado sobre la situción de los bosques checos. Para él, el mayor problema es que hayque restaurar los bosques. Ya que enchequia hay que pelear mucho con los ministerios y el estado para que apoye la reforestación.

Cabe destacar que la abuela de Kinský, Eleonora Kinská fue la primera en establecer dos reservas naturales en Chequia en terrenos privados. Y entre las dos guerras mundiales, comenzó la transformación de un bosque de una sola especie a uno mixto. Con el consejo forestal, Bakeš crió a un forestal, el Sr. Švarzek, quien se convirtió en profesor asociado bajo los comunistas, y a pesar de la presión del tiempo sobre el monocultivo, trató de mantener la diversidad en los bosques al menos un poco. Pero en la actualidad la cantidad de normas a veces afectan la posibilidad de restaurar un bosque y en la actualidad hay muchos que lo necesitan.